
Cuando un niño tiene hipermetropía, algunas actividades escolares que requieren mantener la visión de cerca durante bastante tiempo pueden resultar más exigentes. Leer, escribir, dibujar o hacer deberes son tareas que requieren un esfuerzo de enfoque sostenido.
Si tu hijo tiene hipermetropía, hay algunos hábitos sencillos que pueden ayudarle a estudiar con mayor comodidad. También es importante asegurarse de que utiliza correctamente la corrección óptica cuando ha sido prescrita y mantener un seguimiento de su visión.
En este artículo encontrarás consejos prácticos para ayudar a tu hijo con hipermetropía en el colegio y durante las tareas escolares.
La hipermetropía es un defecto refractivo que puede hacer que el sistema visual tenga que realizar un mayor esfuerzo de enfoque para conseguir una imagen nítida, especialmente durante determinadas tareas de cerca.
En los niños, la capacidad de acomodación puede compensar parte de la hipermetropía. Por eso, algunos pueden ver aparentemente bien y no quejarse, aunque determinadas actividades visuales prolongadas puedan resultarles incómodas.
Cuando existe una hipermetropía que necesita corrección, las gafas pueden formar parte de la corrección indicada. La necesidad de utilizarlas y el tiempo de uso dependerán de la valoración individual del niño.
Los niños no siempre identifican o expresan que están teniendo dificultades visuales. Por eso, determinados comportamientos durante las tareas pueden justificar una revisión.
Estas señales no significan necesariamente que la causa sea la hipermetropía. También pueden estar relacionadas con otros problemas visuales o con factores propios de la actividad escolar.
Si aparecen de forma repetida, una revisión optométrica infantil puede ayudar a comprobar cómo está funcionando su visión.
HAZ CLIC Y PIDE CITA PARA TU HIJA/O HOY MISMOSi el optometrista ha prescrito gafas para corregir la hipermetropía, es importante seguir las indicaciones de uso que haya establecido.
No todos los niños con hipermetropía necesitan utilizarlas exactamente durante el mismo tiempo. La recomendación depende de la graduación, la edad, la visión de cada ojo y otros factores de la evaluación visual.
Si tu hijo se quita las gafas continuamente, se queja de molestias o parece que ya no ve igual que antes, conviene revisar el ajuste y la graduación.
Una buena iluminación facilita la realización de tareas visuales y evita contrastes incómodos.
No es necesario utilizar una iluminación especial por el hecho de que el niño tenga hipermetropía. Lo importante es que pueda trabajar con comodidad y sin deslumbramiento.
Durante la lectura o la escritura, conviene evitar que el niño se acerque excesivamente al papel.
Una postura cómoda y una distancia de lectura razonable permiten realizar la actividad sin adoptar posiciones forzadas.
Si observas que tu hijo acerca cada vez más la cara al libro, cambia continuamente de postura o parece necesitar acercarse mucho para ver, no intentes corregir únicamente la postura: puede ser conveniente comprobar su visión.
Mantener durante mucho tiempo una actividad de visión cercana puede generar cansancio visual en cualquier niño, especialmente cuando se combina con lectura, escritura y pantallas.
Una estrategia sencilla es introducir pausas breves y regulares durante el estudio. Levantarse, mirar hacia una distancia mayor y cambiar de actividad durante unos minutos permite interrumpir el esfuerzo continuado de visión cercana.
La conocida regla 20-20-20 puede utilizarse como una referencia para organizar descansos durante el uso de pantallas, pero no debe entenderse como un tratamiento de la hipermetropía.
Si tu hijo tiene una corrección óptica o presenta dificultades visuales concretas, puede ser útil informar al profesor.
Dependiendo de sus necesidades, algunas medidas sencillas pueden facilitar determinadas actividades:
Estas medidas no sustituyen la corrección óptica ni una valoración visual, pero pueden facilitar la actividad escolar cuando existe una necesidad concreta.
Si el cansancio aparece de manera ocasional, puede estar relacionado con la duración de la tarea, la iluminación, la postura o la falta de descansos.
Sin embargo, si el niño se cansa habitualmente al leer, tiene dolores de cabeza o evita tareas de cerca, conviene comprobar si existe algún problema visual que pueda estar contribuyendo a esas molestias.
La hipermetropía no es la única posible explicación. Una revisión visual puede valorar la graduación, la agudeza visual, el enfoque y otros aspectos del funcionamiento visual.
En Opticalia Zaben realizamos exámenes de la vista en niños adaptados a su edad.
Si un niño tiene dificultades para ver la pizarra, puede ser útil situarlo en una posición desde la que tenga una visión cómoda. Sin embargo, la necesidad de sentarse cerca no debe utilizarse como sustituto de una revisión visual.
Si necesita acercarse mucho, entrecierra los ojos o copia con dificultad lo que aparece en la pizarra, es recomendable comprobar su visión.
El uso de pantallas puede contribuir al cansancio visual cuando se mantienen durante mucho tiempo tareas de visión cercana, especialmente sin descansos. Esto no significa que las pantallas sean la causa de la hipermetropía.
Para mejorar la comodidad durante el uso de dispositivos, procura que:
No es necesario asumir que todos los niños con hipermetropía necesitan filtros especiales para pantallas. La elección de cualquier tratamiento adicional debe basarse en sus necesidades visuales concretas.
Además de controlar la hipermetropía cuando sea necesario, es recomendable establecer hábitos saludables durante el estudio.
| Hábito | Cómo aplicarlo |
|---|---|
| Iluminación | Utilizar una luz suficiente y evitar reflejos directos sobre el material. |
| Distancia de lectura | Evitar que el niño tenga que acercar excesivamente la cara al libro o cuaderno. |
| Descansos | Interrumpir periódicamente las tareas de visión cercana. |
| Postura | Favorecer una posición estable y cómoda durante la lectura y la escritura. |
| Tiempo al aire libre | Alternar las tareas de cerca con actividades al aire libre y otras actividades visuales a diferentes distancias. |
| Revisiones visuales | Seguir la frecuencia de control indicada según la edad y las necesidades visuales del niño. |
Una dificultad visual puede hacer que determinadas tareas escolares resulten más incómodas o exigentes. Esto no significa que la hipermetropía sea por sí sola la causa de un bajo rendimiento escolar.
Cuando un niño presenta problemas persistentes de lectura, escritura, atención o rendimiento, es importante considerar diferentes factores y no atribuirlos automáticamente a la visión.
Una revisión visual puede ayudar a descartar que exista un problema de refracción u otra dificultad visual que esté contribuyendo a las molestias.
Si tu hijo ya utiliza gafas y vuelve a acercarse mucho al material, se queja de dolores de cabeza, se cansa al estudiar o tiene dificultades que antes no presentaba, puede ser conveniente revisar su visión.
Durante la infancia, el sistema visual está en desarrollo y la graduación puede cambiar. Por eso, el seguimiento indicado por el profesional es importante.
No aumentes ni modifiques la graduación de las gafas por tu cuenta. La corrección debe determinarse mediante una nueva valoración.
Si tu hijo tiene hipermetropía y notas que se cansa al estudiar, evita determinadas tareas de cerca o necesita acercarse mucho al material, una revisión visual puede ayudarte a conocer qué está ocurriendo.
En Opticalia Zaben realizamos evaluaciones visuales infantiles adaptadas a cada etapa de crecimiento, valorando la graduación, la capacidad de enfoque, la coordinación ocular y otros aspectos del sistema visual.
Disponemos de ópticas en Figueres, Roses y Olot.
HAZ CLIC Y PIDE CITA EN UNA DE NUESTRAS 3 ÓPTICASProcura que estudie con una iluminación adecuada, mantenga una distancia cómoda de lectura, haga pausas durante las tareas y utilice las gafas según la indicación del profesional si tiene una corrección prescrita. Si el cansancio es frecuente, conviene revisar su visión.
Si las gafas han sido prescritas, debe seguirse la pauta indicada por el optometrista. En algunos casos se recomienda un uso habitual y en otros la indicación puede ser diferente.
Puede contribuir a la fatiga durante determinadas tareas de cerca, especialmente cuando existe una hipermetropía que requiere un esfuerzo de enfoque elevado. Una revisión permite comprobar si la graduación puede estar relacionada con las molestias.
No necesariamente. La hipermetropía afecta principalmente al enfoque y cada niño presenta unas necesidades diferentes. Si tiene dificultades para ver la pizarra, conviene comprobar su visión y valorar la posición más adecuada en el aula.
Las pantallas pueden favorecer el cansancio visual cuando se utilizan durante periodos prolongados sin descansos, pero no son la causa de la hipermetropía. Es recomendable alternar las tareas de cerca con pausas y otras actividades.
La frecuencia depende de la edad, la graduación y las características visuales de cada niño. Si ya existe un diagnóstico, lo adecuado es seguir la pauta de seguimiento indicada por el profesional.