
El estrabismo es una alteración de la alineación ocular que puede hacer que los ojos no se dirijan al mismo punto al mismo tiempo. Cuando esto ocurre, el cerebro puede tener dificultades para integrar las imágenes procedentes de ambos ojos y desarrollar una visión binocular adecuada.
Ante un diagnóstico de estrabismo, es habitual preguntarse qué opciones existen y si la terapia visual para estrabismo puede formar parte del tratamiento. La respuesta depende del tipo de estrabismo, su causa, la edad del paciente, el estado de la visión binocular y otros factores que deben valorarse individualmente.
En este artículo te explicamos qué es la terapia visual para el estrabismo, en qué consiste, qué objetivos puede perseguir y cómo se relaciona con otras opciones como las gafas, los prismas o la cirugía.

El estrabismo aparece cuando existe una alteración en la coordinación y alineación de los ojos. Puede ser constante o intermitente, afectar a un solo ojo o a ambos y presentar diferentes direcciones de desviación.
Entre los factores que pueden estar relacionados con el estrabismo se encuentran:
El estrabismo puede aparecer durante la infancia o desarrollarse posteriormente. Su repercusión visual depende, entre otros factores, de la edad de aparición y del tipo de desviación.
En los niños, determinados tipos de estrabismo pueden asociarse a ambliopía u ojo vago, porque el cerebro puede suprimir la información procedente del ojo desviado. Por eso, una valoración temprana resulta especialmente importante.
Puedes ampliar esta información en nuestro contenido sobre cómo detectar problemas visuales en los niños.
PEDIR CITA HOY MISMOLa terapia visual para estrabismo es un programa de entrenamiento visual individualizado que puede utilizarse en determinados pacientes para trabajar aspectos relacionados con la coordinación de ambos ojos y la visión binocular.
El objetivo no es simplemente conseguir que los ojos parezcan estar alineados, sino trabajar determinadas funciones visuales cuando existe una alteración que puede beneficiarse de este tipo de intervención.
Dependiendo del caso, el programa puede trabajar aspectos como:
La terapia visual debe plantearse después de una evaluación optométrica completa que permita determinar si este tipo de intervención está indicada y cuáles son los objetivos concretos del tratamiento.
Esta es una de las preguntas más habituales. La respuesta no es igual para todos los pacientes.
La terapia visual puede formar parte del manejo de determinados problemas relacionados con la función binocular y el control visual, pero no todos los tipos de estrabismo responden de la misma manera ni todos los pacientes son candidatos a terapia visual.
En algunos casos pueden utilizarse gafas, prismas, tratamiento de la ambliopía, terapia visual, cirugía u otras intervenciones. La elección depende de las características concretas del paciente.
Por eso, no es recomendable intentar corregir un ojo desviado únicamente mediante ejercicios realizados en casa sin conocer previamente la causa y el tipo de estrabismo.
El tratamiento puede combinar sesiones individualizadas en consulta con actividades para realizar en casa. Los ejercicios y materiales se seleccionan según los objetivos de cada paciente.
Entre las herramientas que pueden utilizarse dentro de un programa de terapia visual se encuentran:
Uno de los objetivos puede ser mejorar la capacidad del sistema visual para utilizar conjuntamente la información procedente de ambos ojos. El contenido y la dificultad de las sesiones se adaptan progresivamente a la respuesta del paciente.
La terapia visual puede valorarse especialmente cuando existe una alteración de la función binocular que puede beneficiarse de entrenamiento. Entre las situaciones en las que puede estudiarse su indicación están:
En niños y adolescentes, la valoración temprana es especialmente importante porque determinadas alteraciones visuales pueden interferir con el desarrollo de la visión binocular. Sin embargo, los adultos también pueden presentar problemas de coordinación binocular susceptibles de valoración.
Si quieres conocer mejor qué es la terapia visual y para qué puede utilizarse, puedes consultar nuestra página sobre terapia visual.
Cuando el estrabismo aparece durante la infancia, una valoración temprana permite identificar si existe también ambliopía, un problema refractivo u otra alteración de la función binocular.
Dependiendo del diagnóstico, el tratamiento puede incluir gafas, oclusión, prismas, terapia visual, seguimiento oftalmológico o cirugía. Estas opciones no son necesariamente excluyentes y deben decidirse de acuerdo con las características de cada caso.
El estrabismo también puede aparecer o mantenerse durante la edad adulta. Algunas personas presentan desviación ocular, visión doble, dificultades para utilizar ambos ojos conjuntamente o problemas relacionados con la percepción de profundidad.
En estos casos, una evaluación de la visión binocular puede ayudar a determinar si existe alguna alteración funcional que pueda beneficiarse de terapia visual u otra solución óptica.
En determinados casos, la corrección óptica puede formar parte del tratamiento del estrabismo. Por ejemplo, algunos errores refractivos pueden influir en la alineación ocular y requieren una graduación adecuada.
Sin embargo, no todas las desviaciones oculares se corrigen simplemente utilizando gafas. La solución depende del tipo de estrabismo y de los factores que estén implicados.
En algunos pacientes también pueden utilizarse lentes con prismas para modificar la forma en que llega la imagen a los ojos y facilitar determinadas funciones binoculares. Su indicación debe realizarse de forma individualizada.
La cirugía del estrabismo y la terapia visual persiguen objetivos diferentes. La cirugía actúa sobre los músculos responsables del movimiento ocular para modificar la alineación de los ojos, mientras que la terapia visual se centra en determinadas funciones del sistema visual.
Por ello, no siempre tiene sentido plantearlas como dos tratamientos que compiten entre sí.
En algunos pacientes, la cirugía puede estar indicada para modificar la alineación ocular. Posteriormente, dependiendo de la situación visual, puede ser necesario trabajar determinados aspectos funcionales. En otros casos, una intervención quirúrgica no está indicada y pueden estudiarse otras opciones.
La decisión debe realizarse después de una valoración individual y, cuando sea necesario, en coordinación entre los profesionales implicados en el cuidado visual del paciente.
| Cirugía de estrabismo | Terapia visual |
|---|---|
| Actúa sobre los músculos que intervienen en la alineación ocular. | Trabaja determinadas funciones del sistema visual y la coordinación binocular. |
| Es una intervención quirúrgica. | Se basa en actividades y ejercicios visuales individualizados. |
| Puede estar indicada cuando existe una desviación que requiere corrección quirúrgica. | Puede indicarse cuando existe una alteración funcional susceptible de entrenamiento. |
| La indicación depende del tipo y magnitud del estrabismo y de otros factores clínicos. | La indicación depende de la evaluación de las funciones visuales y binoculares. |
No existe una duración universal. Un programa de terapia visual puede variar según la edad del paciente, el tipo de alteración, los objetivos establecidos y la evolución durante el tratamiento.
La constancia también es importante. Cuando se prescribe trabajo para realizar en casa, seguir las indicaciones del profesional puede contribuir a mantener la continuidad del entrenamiento.
Los resultados tampoco deben valorarse únicamente por la apariencia de los ojos. Dependiendo del objetivo, pueden evaluarse aspectos relacionados con la coordinación ocular, la fusión, la percepción de profundidad y otras funciones visuales.
En determinados pacientes puede plantearse trabajo de terapia visual después de una intervención, especialmente cuando persisten dificultades funcionales de visión binocular.
Esto no significa que todas las personas operadas necesiten terapia visual. La necesidad debe determinarse mediante una valoración individual.
No existe un ejercicio único que sirva para todos los tipos de estrabismo. Dependiendo de los objetivos del programa pueden utilizarse diferentes materiales y actividades.
Entre los recursos que pueden formar parte de determinados programas de terapia visual están la cuerda de Brock, vectogramas, actividades de fusión, ejercicios de coordinación ocular y materiales de enfoque.
Es importante no confundir estos ejercicios con una rutina genérica de “gimnasia ocular”. La terapia visual debe partir de una evaluación y adaptarse a las necesidades concretas del paciente.
Conviene realizar una valoración profesional si observas:
En los niños, especialmente, no conviene esperar a que el problema desaparezca por sí solo. Una valoración permite determinar qué está ocurriendo y si es necesario realizar seguimiento o tratamiento.
La terapia visual no es una solución universal para todos los tipos de estrabismo. Puede formar parte del tratamiento de determinados problemas de coordinación y función binocular, pero la indicación depende del diagnóstico individual.
Algunos ejercicios pueden formar parte de un programa de terapia visual cuando están indicados, pero no todos los estrabismos responden de la misma manera. Antes de realizar ejercicios es importante conocer el tipo de desviación y el estado de la visión binocular.
Sí, los adultos también pueden ser evaluados para determinar si existe una alteración funcional de la visión binocular que pueda beneficiarse de terapia visual. El potencial de mejora depende de las características de cada caso.
No necesariamente. Son intervenciones diferentes y, dependiendo del tipo de estrabismo, puede estar indicada una, otra o una combinación de diferentes tratamientos.
En algunos casos la corrección óptica forma parte del tratamiento, especialmente cuando existe un error refractivo relacionado con la desviación. Sin embargo, no todos los estrabismos se corrigen mediante gafas.
Los niños pueden ser candidatos a terapia visual en determinados casos. Primero es necesario realizar una evaluación para conocer el tipo de estrabismo, la presencia de ambliopía y el estado de las funciones visuales.
La elección del tratamiento para un estrabismo no debería basarse únicamente en la apariencia de los ojos. Es necesario valorar la alineación, la graduación, la visión binocular y las necesidades visuales de cada paciente.
En Opticalia Zaben contamos con profesionales especializados en optometría y visión binocular que pueden realizar una valoración y determinar si la terapia visual es una opción adecuada para tu caso.
Disponemos de atención en nuestras ópticas de Figueres, Olot y Roses.
Si tú o tu hijo presentáis una desviación ocular, visión doble, dificultades para coordinar ambos ojos o cualquier otro problema relacionado con la visión binocular, solicita una valoración.
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