Hipermetropía en niños: cuándo necesitan gafas y cómo se corrige

La hipermetropía en niños es un defecto refractivo en el que el ojo tiene dificultades para enfocar correctamente, especialmente en determinadas tareas de visión cercana. En la infancia es relativamente frecuente encontrar cierto grado de hipermetropía, pero no todos los niños necesitan gafas.

La decisión de corregirla depende de factores como la graduación, la edad, la capacidad del niño para compensarla y si existen otros problemas visuales asociados.

En este artículo te explicamos cuándo se corrige la hipermetropía infantil con gafas, qué síntomas pueden indicar que un niño necesita una revisión y qué factores se tienen en cuenta para decidir si debe utilizarlas.

¿Qué es la hipermetropía infantil?

Niño con hipermetropía infantil durante una revisión visual para valorar si necesita gafasLa hipermetropía es un defecto refractivo que aparece cuando la imagen no se enfoca directamente sobre la retina. Puede estar relacionada con la longitud del ojo o con la forma de la córnea y otros componentes ópticos.

En términos sencillos, un niño con hipermetropía puede necesitar realizar un mayor esfuerzo de enfoque para conseguir una imagen nítida, especialmente durante determinadas actividades de cerca.

En los primeros años de vida puede existir cierto grado de hipermetropía como parte del desarrollo normal del sistema visual. Por eso, encontrar hipermetropía en un niño no significa automáticamente que necesite gafas.

La valoración debe realizarse teniendo en cuenta la graduación y el funcionamiento global de su visión.

¿La hipermetropía en niños se corrige sola?

Esta es una de las dudas más frecuentes de los padres: “¿la hipermetropía infantil se corrige?”.

Durante el crecimiento, la longitud y las características ópticas del ojo cambian. Por ello, algunos niños pueden presentar una hipermetropía que disminuye con el desarrollo visual.

Sin embargo, no se puede afirmar que toda hipermetropía infantil vaya a desaparecer. Cuando la graduación es significativa o existen otros factores visuales, puede ser necesario corregirla y realizar un seguimiento periódico.

Por eso, más que preguntarse únicamente si la hipermetropía “se cura”, es importante determinar qué graduación tiene el niño y cómo está funcionando su sistema visual.

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¿Cuándo necesita gafas un niño con hipermetropía?

No existe una única cantidad de dioptrías que determine por sí sola que todos los niños deban llevar gafas. La decisión se individualiza.

El optometrista puede valorar la corrección óptica cuando la hipermetropía es suficientemente elevada, cuando el niño presenta síntomas, cuando existe una diferencia importante entre ambos ojos o cuando aparecen otros problemas de visión asociados.

Entre las situaciones que pueden hacer recomendable la corrección se encuentran:

Hipermetropía moderada o alta

Cuanto mayor es la graduación, mayor puede ser la demanda de acomodación necesaria para conseguir una imagen nítida. En algunos niños esto puede relacionarse con molestias durante actividades de cerca o dificultades para mantener el esfuerzo visual.

La graduación debe interpretarse siempre teniendo en cuenta la edad y el resto de la evaluación visual, no únicamente el número de dioptrías.

Hipermetropía asociada a estrabismo

En algunos niños, una hipermetropía significativa puede estar relacionada con un mayor esfuerzo de acomodación y con determinados tipos de estrabismo convergente.

En estos casos, las gafas pueden formar parte del tratamiento indicado por el profesional. La respuesta depende de cada niño y, si existe desviación ocular, puede ser necesaria una valoración específica.

Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre estrabismo infantil y terapia visual.

Riesgo de ambliopía u ojo vago

Cuando existe una diferencia importante de graduación entre ambos ojos o determinadas alteraciones refractivas no corregidas, puede aumentar el riesgo de que la visión de uno de los ojos se desarrolle peor. Esto puede estar relacionado con la ambliopía.

En estos casos, la corrección óptica puede formar parte de la estrategia indicada para favorecer un desarrollo visual adecuado.

Cuando aparecen síntomas o dificultades visuales

Algunos niños con hipermetropía pueden presentar molestias durante tareas de cerca. Sin embargo, los síntomas por sí solos no permiten determinar si la causa es la hipermetropía.

Por eso, si aparecen dolores de cabeza, cansancio visual, dificultad para mantener la atención durante la lectura o rechazo de determinadas actividades, conviene realizar una revisión visual infantil.

¿Cómo saber si un niño necesita gafas?

Los niños pequeños no siempre pueden explicar que tienen dificultades para ver. Algunos comportamientos pueden justificar una revisión visual, aunque ninguno de ellos permite diagnosticar hipermetropía por sí solo.

  • Se acerca mucho a los libros, dibujos o pantallas.
  • Entrecierra los ojos para intentar ver con mayor claridad.
  • Se frota los ojos con frecuencia durante determinadas actividades.
  • Se queja de dolor de cabeza después de leer o realizar tareas.
  • Evita actividades que requieren mantener la atención visual de cerca.
  • Presenta dificultades para mantener la atención durante tareas visuales.
  • Adopta posturas poco habituales para mirar o leer.

También es importante recordar que muchos niños con defectos refractivos pueden no presentar síntomas evidentes. Por eso, las revisiones visuales tienen un papel importante durante la infancia.

¿Cómo se mide la hipermetropía en niños?

La graduación infantil requiere una valoración adaptada a la edad del niño. El profesional puede estudiar la agudeza visual, la refracción y otros aspectos relacionados con el funcionamiento del sistema visual.

En determinados casos infantiles puede utilizarse una refracción con cicloplejia, mediante gotas que relajan temporalmente la acomodación, para obtener una medida más precisa de la graduación.

Esto es especialmente relevante cuando se sospecha una hipermetropía significativa, porque los niños tienen una gran capacidad de acomodación y pueden compensar parte de la graduación.

Por este motivo, no es recomendable interpretar una graduación infantil únicamente a partir de una prueba rápida o de una comparación con la graduación de otro niño.

¿Qué valores de hipermetropía son normales en niños?

No existe una tabla universal de dioptrías de hipermetropía infantil que permita decidir automáticamente cuándo un niño necesita gafas.

La interpretación de la graduación depende de la edad, de si la hipermetropía afecta a uno o ambos ojos, de la diferencia entre ambos ojos, de la agudeza visual y de otros resultados de la evaluación.

Aspecto que se valoraPor qué es importante
GraduaciónPermite conocer el grado de hipermetropía.
Edad del niñoLa interpretación de la graduación cambia durante el desarrollo visual.
Agudeza visualPermite comprobar cómo está viendo cada ojo.
Diferencia entre ambos ojosUna diferencia significativa puede requerir especial atención para evitar problemas en el desarrollo visual.
Binocularidad y acomodaciónAyudan a valorar cómo trabajan conjuntamente ambos ojos y cómo se realiza el enfoque.
Presencia de otros problemas visualesEstrabismo, ambliopía u otros defectos refractivos pueden modificar la decisión sobre la corrección.

¿Un niño con hipermetropía debe llevar las gafas todo el día?

Esta es una de las preguntas que más preocupa a las familias. La respuesta depende de la graduación y del motivo por el que se han prescrito las gafas.

Cuando un profesional indica uso permanente de las gafas, normalmente significa que el niño debe utilizarlas durante buena parte de sus actividades diarias para mantener la corrección óptica indicada.

En otros casos, el profesional puede establecer unas pautas diferentes. Por ejemplo, la recomendación puede depender de las actividades, de la graduación o de la presencia de otros problemas visuales.

Por eso, si tu hijo tiene hipermetropía y quieres saber si debe utilizar las gafas todo el día, la respuesta debe basarse en su evaluación individual y no únicamente en el número de dioptrías.

Hipermetropía y astigmatismo en niños

La hipermetropía puede aparecer junto con otros defectos refractivos, como el astigmatismo. En estos casos, la graduación de las gafas puede incluir la corrección de ambos defectos.

Cuando un niño presenta hipermetropía y astigmatismo, el profesional debe valorar conjuntamente ambas graduaciones y cómo afectan a su visión.

Si quieres conocer mejor el astigmatismo infantil, puedes consultar nuestra información sobre astigmatismo, sus tipos y formas de corrección.

¿Qué gafas son adecuadas para niños con hipermetropía?

Gafas infantiles con lentes para corregir la hipermetropíaUna vez determinada la graduación, la elección de las gafas debe tener en cuenta tanto las necesidades visuales como la edad y actividad del niño.

Lentes resistentes y adecuadas para el uso infantil

En gafas infantiles se pueden valorar materiales resistentes y ligeros, como policarbonato o Trivex, según las necesidades del niño y las características de la montura.

Tratamientos de las lentes

El tratamiento antirreflejante puede ayudar a reducir reflejos en determinadas condiciones de iluminación y facilitar una experiencia visual más cómoda. La elección del tratamiento debe hacerse según las necesidades reales del niño.

Montura estable y cómoda

La montura debe ajustarse correctamente al rostro para evitar que se desplace constantemente. Un buen ajuste es especialmente importante en niños pequeños.

Un diseño que el niño quiera utilizar

El aspecto también importa. Permitir que el niño participe en la elección de la montura puede facilitar la adaptación y favorecer que se sienta cómodo utilizando sus gafas.

¿Cada cuánto hay que revisar la hipermetropía infantil?

La frecuencia de las revisiones depende de la edad, la graduación y de si el niño utiliza gafas o presenta otros problemas visuales.

Cuando existe una hipermetropía ya diagnosticada, es importante seguir la pauta de seguimiento indicada por el profesional. La graduación y el desarrollo visual pueden cambiar durante la infancia.

Además, si aparecen nuevos síntomas, cambios en el comportamiento visual o dificultades para realizar determinadas actividades, puede ser conveniente adelantar la revisión.

¿La hipermetropía infantil tiene cura?

La hipermetropía es un defecto refractivo y no debe plantearse simplemente en términos de “curar” o “no curar”. En algunos niños el grado de hipermetropía puede disminuir durante el crecimiento, mientras que en otros puede persistir.

Cuando es necesario, las gafas permiten compensar la graduación y proporcionar una imagen correctamente enfocada. El seguimiento permite comprobar cómo evoluciona la visión del niño.

No existen ejercicios que permitan eliminar de forma general la hipermetropía infantil. Si además existen dificultades específicas de acomodación, binocularidad u otras habilidades visuales, el profesional puede valorar si existe indicación para un abordaje optométrico adicional.

Revisión de la hipermetropía infantil en Opticalia Zaben

Si sospechas que tu hijo puede tener hipermetropía, utiliza gafas y quieres comprobar si la graduación sigue siendo adecuada o simplemente deseas conocer cómo está evolucionando su visión, una evaluación optométrica infantil puede ayudarte a conocer su situación visual.

En Opticalia Zaben contamos con ópticas en Figueres, Roses y Olot, donde podemos valorar las necesidades visuales de los más pequeños y orientarte sobre la corrección óptica cuando sea necesaria.

La clave no está únicamente en saber cuántas dioptrías tiene un niño, sino en comprender cómo está funcionando su visión y si necesita corrección.

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Preguntas frecuentes sobre la hipermetropía en niños

¿La hipermetropía en niños se corrige?

En algunos niños el grado de hipermetropía puede disminuir durante el crecimiento, pero no siempre desaparece. Cuando la graduación o las características de la visión lo requieren, puede ser necesario utilizar gafas y realizar un seguimiento.

¿Cuándo poner gafas a un niño con hipermetropía?

No existe una cifra única válida para todos los niños. La decisión depende de la graduación, la edad, la visión de cada ojo, la capacidad de compensación y la presencia de otros problemas como estrabismo o ambliopía.

¿Un niño con hipermetropía tiene que llevar las gafas todo el día?

Depende de la indicación del profesional. Algunos niños necesitan utilizarlas durante sus actividades diarias y otros pueden recibir una pauta diferente. Es importante seguir la recomendación individualizada.

¿Cómo saber si un niño de 3 años tiene hipermetropía?

La hipermetropía no siempre produce síntomas evidentes en niños pequeños. Una evaluación visual adaptada a su edad permite valorar la refracción y otros aspectos de su visión.

¿La hipermetropía infantil puede desaparecer?

En algunos casos la graduación puede disminuir durante el desarrollo del ojo, pero no puede garantizarse que desaparezca. Por eso es importante realizar el seguimiento recomendado.

¿Qué pasa si un niño tiene hipermetropía y astigmatismo?

Ambos defectos refractivos pueden aparecer juntos y pueden corregirse mediante una misma gafa graduada cuando está indicado. La graduación se determina individualmente después de valorar ambos defectos.


Referencias bibliográficas