
Cuando comienzas a notar que leer te cuesta más de lo habitual, especialmente con letras pequeñas, puede ser una señal de que estás empezando a necesitar gafas de lectura.
No es algo extraño. Con el paso de los años, el sistema visual pierde progresivamente capacidad para enfocar objetos cercanos. Este cambio se conoce como presbicia o vista cansada.
Pero elegir unas gafas para leer no consiste simplemente en comprar el primer modelo que encuentres. La graduación, la distancia a la que lees, si también necesitas ver de lejos y el tiempo que pasas realizando tareas de cerca son factores que conviene tener en cuenta.
Por eso, en este artículo te explicamos cómo saber qué gafas de lectura necesitas realmente, qué tipos existen, qué diferencia hay entre unas gafas premontadas y unas gafas graduadas y cuándo puede ser recomendable realizar una revisión visual.
Las gafas de lectura están diseñadas para ayudarte a enfocar correctamente los objetos que están cerca. Pueden utilizarse para leer libros, consultar el móvil, escribir, coser o realizar otras actividades que requieren una visión cercana.
Esta necesidad suele estar relacionada con la presbicia, un cambio natural asociado a la edad que dificulta progresivamente el enfoque de cerca.
Si quieres conocer mejor este proceso, puedes consultar nuestro artículo sobre qué es la presbicia.
Las gafas adecuadas permiten compensar esta dificultad y recuperar comodidad y claridad al realizar tareas cercanas.
Hay varias señales que pueden indicar que ha llegado el momento de revisar tu visión de cerca:
HAZ CLIC Y PIDE CITA EN NUESTRAS ÓPTICASSi te identificas con alguna de estas situaciones, lo ideal es realizar una revisión visual para conocer qué está provocando la dificultad y qué corrección necesitas.
Para elegir gafas de lectura correctamente no basta con fijarse en el número de dioptrías que aparece en la montura. La solución adecuada depende de las características de tu visión y de cómo utilizas la vista de cerca.
Hay cuatro aspectos especialmente importantes:
Por eso, antes de decidir qué gafas para leer comprar, conviene saber exactamente qué necesita tu visión.
Una de las dudas más frecuentes cuando aparecen dificultades para leer es qué aumento de lentes necesito.
Las gafas de lectura pueden encontrarse con diferentes graduaciones, pero no existe una cantidad de dioptrías que sea correcta para todo el mundo. La graduación necesaria depende de cada persona y de sus necesidades visuales.
Por ejemplo, dos personas de la misma edad pueden necesitar una corrección diferente para leer cómodamente. También puede ocurrir que una persona tenga una graduación distinta en cada ojo.
Por eso, elegir directamente unas gafas de 1,00, 1,50, 2,00 o 2,50 dioptrías sin conocer previamente tu graduación no garantiza que sean las adecuadas para ti.
No necesariamente.
Una graduación superior no significa que las gafas sean mejores. Lo importante es utilizar la corrección adecuada para tus ojos y para la distancia a la que realizas la actividad.
Si tienes dudas sobre la graduación de tus lentes para leer, una revisión visual permite determinar qué corrección necesitas en lugar de elegir únicamente por comparación con otras personas.
Es habitual encontrar gafas de lectura en farmacias, supermercados y otros establecimientos. Son accesibles y pueden resultar prácticas para determinadas situaciones puntuales.
Sin embargo, las gafas premontadas tienen algunas limitaciones que conviene conocer antes de utilizarlas como solución habitual.
Las gafas de lectura premontadas suelen tener la misma graduación en ambos ojos. Esto significa que no permiten adaptar individualmente la corrección de cada ojo.
Tampoco se fabrican específicamente teniendo en cuenta tus medidas personales o tus necesidades concretas de trabajo visual.
Por eso, aunque pueden resultar útiles en determinadas situaciones, no sustituyen necesariamente a unas gafas graduadas personalizadas.
Unas gafas personalizadas fabricadas en una óptica permiten adaptar la solución a las características concretas de cada persona.
Si buscas gafas de lectura de buena calidad para utilizar habitualmente, merece la pena valorar una solución personalizada.
No todas las gafas para ver de cerca funcionan de la misma manera. La opción más adecuada depende de si solo necesitas corregir la visión cercana o también tienes dificultades a otras distancias.
Las gafas monofocales tienen una única graduación y pueden utilizarse para una distancia determinada.
Son una opción habitual cuando la principal dificultad se encuentra en la visión cercana y no necesitas una corrección específica para otras distancias.
Las gafas progresivas permiten corregir diferentes distancias dentro de una misma lente: lejos, distancia intermedia y cerca.
Son una alternativa interesante para personas con presbicia que necesitan pasar habitualmente de una distancia a otra sin cambiar de gafas.
Si quieres conocer mejor esta opción, puedes consultar nuestro contenido sobre gafas progresivas para presbicia.
Las gafas ocupacionales están pensadas para personas que necesitan una visión cómoda principalmente en distancias cercanas e intermedias.
Pueden resultar especialmente útiles si trabajas muchas horas con ordenador, documentos u otras tareas que requieren mantener la mirada a distancias similares.
En Opticalia Zaben nos tomamos el tiempo necesario para conocer tus necesidades visuales antes de recomendar una solución. Estos son algunos de los factores que conviene valorar:
Además, recomendamos realizar revisiones visuales periódicas para comprobar si tu graduación y tus necesidades han cambiado con el tiempo.
La mejor lente depende de la actividad que realices.
Si principalmente lees libros o utilizas el móvil a corta distancia, unas lentes monofocales para cerca pueden ser suficientes.
Si además trabajas con ordenador, puede ser necesario tener en cuenta una distancia intermedia. En estos casos, unas lentes específicamente adaptadas a tus necesidades pueden ofrecer mayor comodidad que unas gafas de lectura estándar.
Si necesitas alternar continuamente entre lejos, ordenador y cerca, las lentes progresivas pueden ser otra opción a valorar.
Además de elegir correctamente la graduación y el tipo de lente, existen diferentes tratamientos que pueden mejorar la experiencia de uso.
En cuanto al filtro de luz azul, su conveniencia debe valorarse según el uso que haces de las pantallas y las características de la lente. No todas las personas necesitan necesariamente el mismo tratamiento.
Sí. Si únicamente tienes dificultades con la visión cercana, puedes utilizar unas gafas de lectura cuando leas, consultes el móvil o realices otras tareas de cerca.
No es necesario llevarlas continuamente si no las necesitas para otras actividades.
Sin embargo, si además tienes dificultades para ver de lejos o a distancia intermedia, conviene revisar si unas gafas exclusivamente de cerca son realmente la solución más cómoda para tu día a día.
No. Utilizar unas gafas de lectura adecuadas no hace que la vista empeore por el hecho de llevarlas.
Las gafas compensan la dificultad que tiene el sistema visual para enfocar de cerca. La presbicia, por su parte, puede continuar evolucionando con la edad independientemente de que utilices gafas o no.
Si ya utilizas gafas para leer pero notas que vuelves a tener dificultades, puede ser conveniente revisar la graduación.
También deberías plantearte una revisión si:
Una revisión permite comprobar si la graduación sigue siendo adecuada y detectar si existen otras necesidades visuales.
Una vez que tengas tus gafas de lectura, algunos hábitos sencillos pueden ayudarte a mantenerlas en buen estado:
En Opticalia Zaben te ofrecemos un servicio cercano y personalizado para ayudarte a encontrar la solución visual que mejor se adapte a ti.
Nuestras ópticas en Figueres, Roses y Olot están preparadas para realizar revisiones visuales y ayudarte a elegir las gafas más adecuadas según tu graduación, tus actividades habituales y tus necesidades.
Elegir gafas de lectura no debería consistir únicamente en escoger un número de dioptrías. Una buena corrección debe adaptarse a tus ojos y a la forma en que utilizas tu visión.
Si notas que leer o mirar de cerca te cuesta más que antes, no lo dejes pasar. Una revisión visual puede ayudarte a conocer qué está ocurriendo y qué solución necesitas.
Estaremos encantados de acompañarte en ese proceso y ayudarte a cuidar tu visión con atención personalizada.
HAZ CLIC Y PIDE CITA EN NUESTRAS ÓPTICASLo más recomendable es realizar una revisión visual. La graduación necesaria depende de cada persona, de la corrección que necesite cada ojo y de la distancia a la que realiza sus tareas de cerca.
No existe una graduación universal. La cantidad de aumento necesaria depende de tu visión y de tus necesidades. Por eso, no es recomendable elegir unas gafas únicamente porque otra persona utilice la misma graduación.
Las gafas premontadas de farmacia pueden resultar útiles para determinadas situaciones, pero suelen tener la misma graduación en ambos ojos. Si necesitas una solución para uso habitual, es recomendable conocer primero tu graduación y valorar unas gafas personalizadas.
Las gafas monofocales de lectura están diseñadas principalmente para la visión cercana. Si también necesitas corregir la visión de lejos, puede ser más conveniente valorar unas gafas progresivas u otra solución.
Las gafas monofocales tienen una única graduación para una distancia determinada. Las progresivas incorporan diferentes zonas de visión para facilitar el enfoque de lejos, intermedio y cerca.
Sí. Si solo necesitas corregir la visión cercana, puedes utilizarlas cuando leas, uses el móvil o realices otras tareas de cerca.
No. Una graduación mayor no significa necesariamente una mejor visión. Lo importante es utilizar la corrección adecuada para tus ojos y para la distancia a la que realizas la actividad.
No. Las gafas compensan la dificultad para enfocar de cerca, pero utilizarlas no provoca que la vista empeore ni que los ojos se vuelvan dependientes de ellas.
Si notas que ya no lees con la misma claridad, necesitas alejar los textos o aparecen molestias durante las tareas de cerca, conviene realizar una revisión para comprobar si la graduación sigue siendo adecuada.