
Las dioptrías aparecen en muchas recetas de gafas y lentes de contacto, pero no siempre resulta fácil entender qué significan esos números positivos o negativos.
Una dioptría es la unidad que se utiliza para expresar la potencia óptica de una lente y determinar la corrección que necesita un ojo para enfocar correctamente. Por eso, cuando en una graduación aparece un determinado número de dioptrías, este valor indica la potencia de corrección necesaria para compensar un defecto refractivo.
Las dioptrías pueden estar relacionadas con la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo, pero no deben confundirse con la agudeza visual ni con la salud general de los ojos.
En este artículo de Opticalia Zaben te explicamos de forma sencilla qué son las dioptrías, qué significan los valores positivos y negativos, cómo interpretar una graduación y cómo se determina la corrección que necesita cada ojo.
Las dioptrías son la unidad de medida utilizada en optometría y oftalmología para expresar la potencia óptica necesaria para corregir un defecto refractivo.
En términos sencillos, indican qué potencia deben tener las lentes para ayudar a que la luz se enfoque correctamente sobre la retina y conseguir una visión nítida.
Cuando existe miopía, hipermetropía o astigmatismo, el sistema óptico del ojo no consigue enfocar la luz de la forma adecuada sobre la retina. La corrección óptica permite compensar ese desenfoque mediante lentes con una determinada potencia.
Por eso, una graduación no es simplemente un número que indique “cuánto ves”. Las dioptrías indican la potencia de corrección óptica que necesita el ojo.
El signo que aparece delante de una cifra en una graduación aporta información importante sobre el tipo de corrección que necesita el ojo.
Por ejemplo, una graduación de -1,50 dioptrías indica una corrección óptica negativa, mientras que una graduación de +1,50 dioptrías indica una corrección positiva.
El número expresa la potencia de la lente, pero no significa directamente un porcentaje de visión ni permite determinar por sí solo la gravedad de un problema ocular.
En el caso del astigmatismo, la graduación puede incluir además un valor de cilindro y un eje, que permiten definir la corrección necesaria según la dirección en la que se produce el defecto refractivo. Puedes conocer más sobre este defecto visual en nuestro artículo sobre astigmatismo, sus tipos, tratamiento y corrección.
PÍDENOS CITA HOYImportante: el significado de una cifra concreta depende del conjunto de la graduación. Para saber qué corrección necesitas, no basta con fijarse únicamente en el número de dioptrías.
Una de las dudas más habituales después de una revisión visual es saber si una determinada graduación es “mucha” o “poca”. Sin embargo, el número de dioptrías no puede interpretarse de forma aislada. Su significado depende del tipo de defecto refractivo y del resto de los valores de la graduación.
Una dioptría no equivale a un determinado porcentaje de pérdida de visión. Una graduación de 1 dioptría indica la potencia óptica necesaria para corregir un determinado defecto refractivo, pero no permite saber por sí sola cuánto ve una persona sin sus gafas.
Los valores de 1,50, 2 o 3 dioptrías representan diferentes potencias de corrección. En una persona con miopía, por ejemplo, una graduación de -1,50 D requiere una lente con esa potencia negativa para compensar el desenfoque y mejorar la visión de lejos.
A medida que aumenta la graduación, la potencia de la lente necesaria también aumenta. Pero no existe una equivalencia directa entre un número concreto de dioptrías y un porcentaje de visión.
Si quieres profundizar específicamente en la miopía y sus diferentes formas de corrección, puedes consultar nuestra guía sobre qué es la miopía y cómo tratarla.
La cifra de tu graduación no cuenta toda la historia. Para interpretarla correctamente hay que conocer qué defecto refractivo se está corrigiendo y valorar la agudeza visual obtenida con y sin corrección.
No. Las dioptrías y la agudeza visual son conceptos diferentes, aunque están relacionados cuando se evalúa la visión.
Las dioptrías indican la potencia óptica necesaria para corregir un defecto refractivo. La agudeza visual, en cambio, mide la capacidad del sistema visual para distinguir detalles y reconocer formas a una determinada distancia.
Por eso, no es correcto afirmar que una persona con -2,00 dioptrías tiene un determinado porcentaje de visión. Las dioptrías no pueden convertirse directamente en un porcentaje de agudeza visual.
Una persona puede tener varias dioptrías y alcanzar una buena agudeza visual con la corrección adecuada. Del mismo modo, una persona con pocas dioptrías puede presentar una agudeza visual reducida por otros motivos que no están relacionados directamente con su graduación.
Por eso, durante una revisión visual no basta con conocer las dioptrías. Es importante comprobar también la agudeza visual con la corrección adecuada. Puedes ampliar esta cuestión en nuestro contenido sobre el control de la agudeza visual.
Cuando recibes una receta visual, es habitual encontrar varias cifras y abreviaturas que pueden resultar difíciles de interpretar. Las dioptrías forman parte de esa información, pero no siempre aparecen como un único número.
Por ejemplo, una receta puede incluir un valor de esfera de -1,50 D y, además, valores de cilindro y eje. En ese caso, no sería correcto interpretar que la persona simplemente tiene “1,50 dioptrías”, porque la graduación completa contiene más información sobre la corrección que necesita.
Una receta visual es más que un número. La esfera, el cilindro, el eje y, cuando corresponde, la adición permiten definir con mayor precisión la corrección óptica que necesita cada ojo.
Las dioptrías se determinan durante una revisión visual mediante diferentes pruebas que permiten conocer la corrección óptica que necesita cada ojo. No se trata únicamente de identificar una cifra, sino de encontrar la graduación con la que la persona consigue una visión clara y cómoda.
Estas pruebas se complementan para determinar la graduación de cada ojo y comprobar qué corrección permite obtener una mejor visión. Por eso, las dioptrías de una persona no deberían determinarse únicamente a partir de una prueba automática.
Si hace tiempo que no realizas una revisión, puedes consultar también nuestro artículo sobre el examen de la vista completo y cuándo es recomendable hacerlo.
La graduación visual no siempre permanece igual. Las dioptrías pueden cambiar a lo largo de la vida y las variaciones pueden ser más frecuentes durante determinadas etapas, especialmente durante el crecimiento.
Por eso, notar que ves peor de lejos o de cerca, que necesitas acercarte más para leer o que tus gafas ya no te proporcionan la misma comodidad visual son motivos para realizar una nueva revisión.
Revisar periódicamente la graduación permite detectar cambios y comprobar si la corrección que utilizas sigue siendo adecuada. En niños y adolescentes, este seguimiento adquiere especial importancia cuando existe miopía, ya que la graduación puede evolucionar durante los años de crecimiento.
Si la miopía está aumentando, es importante valorar las opciones disponibles para evitar que progrese. En este sentido, puedes consultar nuestro contenido sobre cómo tratar y corregir la miopía leve antes de que progrese.
Las dioptrías pueden cambiar, pero una modificación en la graduación no debe interpretarse únicamente como un empeoramiento de la salud ocular. Una revisión visual permite conocer qué está ocurriendo y determinar la corrección adecuada.

Es habitual pensar que tener muchas dioptrías significa necesariamente tener una peor salud ocular, pero las dioptrías no miden por sí solas el estado de los ojos. Indican la corrección óptica necesaria para conseguir un enfoque adecuado.
Una persona puede tener una graduación elevada y presentar una buena salud ocular, mientras que otra con pocas dioptrías puede tener una alteración ocular que no esté relacionada directamente con su graduación.
Por eso, una revisión visual completa no debería limitarse a determinar las dioptrías. Dependiendo de las necesidades de cada persona, también puede ser necesario valorar la agudeza visual, la córnea, el cristalino, la presión intraocular o el fondo de ojo.
Las dioptrías son una parte fundamental de tu graduación, pero no cuentan por sí solas toda la historia sobre tu visión. Saber qué significan los valores positivos y negativos, entender parámetros como la esfera, el cilindro o el eje y diferenciar las dioptrías de la agudeza visual puede ayudarte a interpretar mejor tu receta.
Además, como la graduación puede cambiar con el tiempo, las revisiones visuales periódicas permiten comprobar si la corrección que utilizas sigue siendo adecuada para tus necesidades.
En Opticalia Zaben, con ópticas en Figueres, Roses y Olot, nuestro equipo de optometristas puede ayudarte a valorar tu graduación y resolver tus dudas sobre las dioptrías, las gafas o las lentes de contacto.
No te quedes solo con el número de tu receta. Si hace tiempo que no revisas tu visión o notas algún cambio, pide cita para comprobar tu graduación.
PÍDENOS CITA HOYAmerican Optometric Association (2023). Understanding your eyeglass prescription. Recuperado de: https://www.aoa.org/
All About Vision (2023). What are diopters in an eye prescription?. Recuperado de: https://www.allaboutvision.com/