
¿Las gafas de sol son malas para la salud? Aunque pueda parecer una pregunta extraña, en los últimos años han circulado en internet algunos mensajes que relacionan el uso de gafas de sol con un supuesto aumento del riesgo de cáncer de piel.
La realidad es muy diferente. Las gafas de sol adecuadas no aumentan el riesgo de cáncer de piel. Su función principal es reducir la exposición de los ojos y de la zona que los rodea a la radiación ultravioleta (UV).
En este artículo desmontamos algunos de los principales mitos sobre las gafas de sol y explicamos por qué una protección solar adecuada forma parte del cuidado de la salud visual.
No. Usar gafas de sol que proporcionen una protección adecuada frente a la radiación UV no aumenta el riesgo de cáncer de piel.
El mito parte de una idea equivocada: que al cubrir los ojos con gafas de sol, el organismo deja de detectar la luz solar y, como consecuencia, pierde algún mecanismo natural de protección frente a la radiación.
Sin embargo, cubrir los ojos con gafas de sol no significa proteger todo el cuerpo de la radiación solar. La piel continúa expuesta a la luz solar y los mecanismos fisiológicos relacionados con ella no dependen de que nuestros ojos estén expuestos directamente al sol.
Por el contrario, la radiación ultravioleta puede afectar a los ojos y a la delicada piel que los rodea. Una exposición acumulada y excesiva puede contribuir a diferentes problemas de salud ocular y daños cutáneos.
Por eso, la pregunta no debería ser si usar gafas de sol es malo, sino qué características deben tener unas buenas gafas de sol para ofrecer una protección adecuada.
HAZ CLIC Y PIDE CITA EN UNA DE NUESTRAS 3 ÓPTICASEste mito se ha difundido principalmente a través de publicaciones en redes sociales, blogs y contenidos que interpretan de forma incorrecta la relación entre la exposición solar, los ojos y la piel.
Una de las ideas que se repite es que las gafas de sol bloquean una señal que permitiría al cuerpo saber cuánto sol está recibiendo. A partir de ahí se establece una supuesta relación entre el uso de gafas y un mayor riesgo de cáncer de piel.
El problema de este razonamiento es que confunde diferentes procesos del organismo y no tiene en cuenta que las gafas de sol actúan principalmente como una barrera frente a la radiación que llega directamente a los ojos.
Por tanto, no hay que confundir proteger los ojos de la radiación UV con impedir que el organismo responda a la exposición solar.

La radiación ultravioleta procedente del sol puede afectar a diferentes estructuras del ojo. Una exposición excesiva puede contribuir a problemas como lesiones en la superficie ocular, cataratas y otros daños relacionados con la exposición acumulada.
Además, la zona de piel situada alrededor de los ojos es especialmente delicada y también está expuesta a la radiación solar.
Por eso, unas gafas de sol correctamente elegidas pueden formar parte de una estrategia de protección frente al sol junto con otras medidas, como utilizar protección solar en la piel, buscar sombra y evitar exposiciones prolongadas.
Uno de los errores más habituales consiste en pensar que cuanto más oscura sea una lente, mayor será su protección frente a los rayos UV.
El color o la oscuridad de la lente no determina por sí mismo la protección ultravioleta. Lo importante es que las gafas estén diseñadas y certificadas para ofrecer la protección UV correspondiente.
Por este motivo, unas gafas de sol de una óptica especializada permiten contar con asesoramiento profesional para elegir el producto adecuado según las características de cada persona y el uso que vaya a darle.
Usar gafas de sol adecuadas no es perjudicial por el simple hecho de reducir la cantidad de luz que llega a los ojos. De hecho, esa es precisamente una de sus funciones: disminuir el exceso de luminosidad y proteger frente a la radiación UV.
Lo importante es elegir unas lentes adecuadas para la actividad que vas a realizar y utilizarlas correctamente.
La radiación ultravioleta no desaparece durante el resto del año. Por eso, la protección ocular frente al sol no debería limitarse exclusivamente a los meses de verano.
En determinadas situaciones, como la montaña, la nieve o los lugares con una elevada exposición solar, la protección puede ser especialmente importante.
Si realizas actividades en alta montaña, puedes consultar nuestra guía sobre cómo elegir gafas de sol para montaña.
No necesariamente. La oscuridad de la lente y la protección frente a la radiación UV son características diferentes.
Una lente puede ser muy oscura y no ofrecer la protección que necesitas, mientras que una lente menos oscura puede contar con una protección UV adecuada.
Sí. Si necesitas corrección visual, puedes combinarla con protección solar mediante gafas de sol graduadas.
Esta opción permite corregir problemas de visión y, al mismo tiempo, reducir la exposición de los ojos a la luz solar. Además, dependiendo de tus necesidades, pueden existir diferentes opciones de lentes y tratamientos.
En Opticalia Zaben podemos asesorarte para encontrar una solución que combine graduación, protección y comodidad.
Antes de comprar unas gafas de sol, conviene valorar varios aspectos:
Si quieres ampliar información sobre este tema, también puedes consultar nuestra guía sobre cómo elegir gafas de sol de calidad.
No hay una base científica para afirmar que el uso de gafas de sol adecuadas provoque cáncer de piel. Su función es proteger los ojos frente a la luz solar y la radiación ultravioleta. La piel alrededor de los ojos también debe protegerse mediante las medidas adecuadas frente al sol.
No. Usar gafas de sol con una protección UV adecuada es una medida de protección ocular frente a la radiación solar. Lo importante es elegir unas gafas apropiadas para tus necesidades y utilizarlas correctamente.
No debe confundirse la protección de los ojos con la exposición general del cuerpo al sol. Las gafas de sol protegen principalmente los ojos y la zona que los rodea de la radiación que reciben directamente.
No necesariamente. El grado de oscuridad de una lente no indica por sí solo su nivel de protección UV. Para conocer la protección real hay que atender a las características y certificación de la lente.
La idea de que las gafas de sol son malas o pueden aumentar el riesgo de cáncer de piel es un mito que puede generar confusión a la hora de cuidar nuestra salud visual.
Las gafas de sol adecuadas forman parte de una correcta protección frente a la exposición solar. Ayudan a reducir la cantidad de luz que llega a los ojos y, cuando ofrecen protección UV adecuada, contribuyen a protegerlos frente a la radiación ultravioleta.
La clave está en elegir unas gafas de calidad, con la protección adecuada y adaptadas al uso que vas a hacer de ellas.
En Opticalia Zaben podemos ayudarte a elegir tus gafas de sol según tus necesidades visuales, tu estilo de vida y el tipo de actividad que realizas.
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