
Optometrista realizando examen ocular para la detección temprana del glaucoma
El glaucoma es una enfermedad ocular que puede dañar el nervio óptico y provocar una pérdida de visión progresiva. Uno de los principales problemas es que algunas formas de glaucoma pueden avanzar durante bastante tiempo sin producir síntomas evidentes.
Por eso, conocer qué es el glaucoma, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y qué tratamientos existen es importante, especialmente cuando existen factores de riesgo o antecedentes familiares.
En Opticalia Zaben contamos con medios para realizar una valoración visual y orientar al paciente cuando existen signos que requieren una evaluación más específica.
El glaucoma es un grupo de enfermedades que pueden provocar daño progresivo del nervio óptico, la estructura que transmite la información visual desde el ojo hasta el cerebro.
En algunos tipos de glaucoma, el daño está relacionado con una presión intraocular elevada, pero no todos los casos funcionan de la misma manera. Por eso, una presión ocular alta no equivale automáticamente a tener glaucoma y una presión dentro de los valores habituales tampoco descarta por sí sola la enfermedad.
Además de la presión intraocular, en una valoración pueden estudiarse el aspecto del nervio óptico, el campo visual, el ángulo de drenaje y otras características del ojo.
Existen diferentes tipos de glaucoma y su evolución puede ser distinta. Entre los más conocidos se encuentran:
Si quieres ampliar la información sobre el glaucoma durante la infancia, puedes consultar nuestro artículo sobre qué es el glaucoma infantil y cómo detectarlo a tiempo. También puedes conocer con más detalle las causas y síntomas del glaucoma en niños.
Una de las dificultades del glaucoma es que en sus primeras etapas puede no producir síntomas claros. En determinadas formas, la pérdida de visión periférica puede avanzar de manera gradual y pasar desapercibida.
Cuando aparecen manifestaciones visuales, pueden incluir:
No todas las personas con glaucoma presentan estos síntomas. De hecho, la ausencia de molestias no significa que el nervio óptico esté necesariamente sano.
La fotofobia es una sensibilidad o molestia excesiva ante la luz. Puede aparecer en diferentes problemas oculares y no es un síntoma exclusivo del glaucoma.
Por eso, si tienes sensibilidad a la luz, dolor ocular, cambios visuales u otras molestias persistentes, lo adecuado es determinar cuál es su causa mediante una valoración profesional en lugar de atribuirlas directamente al glaucoma.
El riesgo puede variar según el tipo de glaucoma. Algunos factores que pueden estar relacionados con una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad son:
Tener uno o varios factores de riesgo no significa que una persona vaya a desarrollar glaucoma, pero puede hacer especialmente importante mantener un seguimiento visual adecuado.
HAZ CLIC Y PIDE CITA EN UNA DE NUESTRAS 3 ÓPTICASLa detección del glaucoma no depende de una única prueba. Una evaluación ocular completa permite reunir diferentes datos para valorar el estado del ojo y detectar posibles alteraciones.
Entre las pruebas que pueden formar parte de una valoración se encuentran:

La combinación de estas pruebas permite obtener una visión más completa que la medición aislada de la presión ocular.
El daño producido en el nervio óptico puede ser irreversible. Por eso, uno de los objetivos principales del diagnóstico es detectar la enfermedad y comenzar el seguimiento o tratamiento adecuado antes de que se produzca una pérdida visual significativa.
En muchas personas, especialmente cuando el glaucoma evoluciona lentamente, la visión central puede mantenerse durante bastante tiempo mientras se producen cambios en otras zonas del campo visual. Esto explica por qué una persona puede sentirse visualmente bien y, aun así, necesitar una valoración ocular.
Las revisiones son especialmente importantes cuando existen antecedentes familiares o factores de riesgo.
El tratamiento depende del tipo de glaucoma, el grado de afectación, la presión intraocular y las características de cada paciente. El objetivo general es evitar o ralentizar el daño adicional del nervio óptico.
Dependiendo de cada caso, el tratamiento puede incluir:
El tratamiento debe ser indicado y controlado por el profesional sanitario correspondiente. No se deben utilizar colirios para reducir la presión ocular por iniciativa propia.
Actualmente, el tratamiento del glaucoma se centra principalmente en controlar la enfermedad y proteger el nervio óptico frente a un daño adicional. El enfoque depende del tipo de glaucoma y de la situación de cada paciente.
Por eso, más que buscar un tratamiento único, es importante identificar el tipo de glaucoma y mantener el seguimiento indicado por el especialista.
Es un grupo de enfermedades que pueden dañar progresivamente el nervio óptico. En algunos casos está relacionado con una presión intraocular elevada, aunque no todos los glaucomas presentan el mismo mecanismo.
Algunas formas de glaucoma pueden no producir síntomas durante las primeras etapas. Cuando aparecen manifestaciones, pueden incluir cambios en la visión, pérdida del campo visual, halos alrededor de las luces o, en determinados casos, dolor ocular y otros síntomas intensos.
No necesariamente. La presión intraocular es un dato importante, pero el diagnóstico requiere valorar también el nervio óptico, el campo visual y otras características del ojo.
Los antecedentes familiares pueden aumentar el riesgo de desarrollar determinados tipos de glaucoma. Si existen casos en la familia, es conveniente comunicarlo durante las revisiones oculares.
El glaucoma puede provocar una pérdida de visión progresiva si el daño del nervio óptico no se controla. Por eso, la detección, el tratamiento y el seguimiento son importantes para proteger la función visual.
Si notas cambios visuales persistentes, pérdida de visión periférica, dolor ocular, halos alrededor de las luces o tienes factores de riesgo o antecedentes familiares, conviene solicitar una valoración profesional. Si los síntomas aparecen de forma brusca e intensa, especialmente con dolor ocular, visión reducida, náuseas o vómitos, se requiere atención médica urgente.
En Opticalia Zaben disponemos de tecnología para realizar evaluaciones visuales y estudiar diferentes aspectos relacionados con la salud ocular. Entre nuestros recursos se encuentra la tomografía de coherencia óptica y la teleconsulta desde casa, además de nuestros servicios de optometría clínica.
Si una valoración detecta signos que requieren un estudio médico especializado, te orientaremos sobre los siguientes pasos. El objetivo de una revisión no es únicamente graduar la vista, sino también identificar posibles alteraciones y favorecer una atención adecuada cuando sea necesaria.
Consulta nuestras ópticas de Figueres, Roses y Olot y solicita información sobre una valoración visual.
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