
Para muchas personas, las lentes de contacto son una alternativa cómoda, estética y práctica a las gafas. Sin embargo, no todos los usuarios tienen una experiencia agradable desde el primer día.
Si sientes molestias al colocarte las lentillas o después de unas horas notas picor, enrojecimiento, sensación de arenilla, sequedad o visión borrosa, es importante no asumir automáticamente que se trata de una alergia.
Estos síntomas pueden estar relacionados con una alergia, irritación, sequedad ocular, acumulación de depósitos o intolerancia a las lentes de contacto. En este artículo te explicamos cómo reconocer las señales, cuáles pueden ser sus causas y qué hacer si las lentillas empiezan a molestarte.
En Opticalia Zaben, te acompañamos desde la elección de las lentes de contacto hasta su adaptación y seguimiento.
Aunque hablamos habitualmente de alergia a las lentillas, no todas las molestias que aparecen al utilizarlas son consecuencia de una alergia al material de la lente.
En algunos casos, la reacción puede estar relacionada con los conservantes presentes en las soluciones de mantenimiento, con la acumulación de proteínas y otros depósitos sobre la superficie de las lentes reutilizables o con otros factores que afectan a la comodidad ocular.
También puede existir una sensibilidad alérgica general que se vea agravada por el uso de lentes de contacto.
Por eso es importante distinguir entre una verdadera reacción alérgica y otros problemas frecuentes como la irritación, la sequedad ocular o la intolerancia a las lentillas. Los síntomas pueden parecerse, pero la solución no siempre es la misma.
HAZ CLIC Y CONSULTA TUS DUDAS CON NOSOTROSIdentificar el origen de una molestia no siempre es sencillo, especialmente cuando acabas de empezar a utilizar lentes de contacto.
Algunas de las señales que pueden indicar que existe un problema son:
Si varios de estos síntomas aparecen de forma repetida cada vez que utilizas lentillas, no es recomendable acostumbrarse a la molestia. Una revisión puede ayudar a determinar qué está ocurriendo.
Las molestias pueden tener diferentes causas. Algunas de las más frecuentes están relacionadas con el tiempo de uso, la higiene, el mantenimiento de las lentes o las propias condiciones de los ojos.
Las expresiones alergia a las lentillas, intolerancia a las lentillas y rechazo de las lentillas se utilizan muchas veces para describir una experiencia similar: el usuario nota que sus lentes ya no resultan cómodas.
Sin embargo, no significan necesariamente lo mismo.
Puede existir una reacción alérgica relacionada con determinados componentes, aunque muchas veces la causa de las molestias no está en el material de la lente en sí.
La irritación puede aparecer por sequedad, depósitos, una higiene inadecuada, una lente desplazada, el uso prolongado o factores ambientales.
Algunas personas experimentan molestias recurrentes que hacen difícil mantener las lentes durante el tiempo habitual. En estos casos es importante revisar tanto las características de la lente como la adaptación y las condiciones de la superficie ocular.
Por eso, si las lentillas te molestan, duelen, producen enrojecimiento o hacen que veas borroso, lo recomendable es determinar primero cuál es la causa antes de cambiar de producto por tu cuenta.
Si notas una molestia importante mientras utilizas lentes de contacto, lo primero es retirar las lentillas y utilizar tus gafas hasta conocer el origen del problema.
Después, una revisión con un profesional de la salud visual puede ayudar a comprobar si existe algún problema de adaptación, sequedad, irritación u otra condición ocular.
En algunos casos, puede ser conveniente cambiar el tipo de lente, el material, la frecuencia de reemplazo o incluso el sistema de mantenimiento.
Si estás pensando en comprar lentes de contacto por primera vez o ya las utilizas y quieres mejorar la comodidad, existen algunas medidas básicas que pueden ayudarte.

Las lentes de contacto diarias pueden ser una alternativa interesante para determinados usuarios, especialmente porque se utilizan una sola vez y no necesitan conservarse para volver a utilizarlas otro día.
Esto puede reducir la acumulación de depósitos propia de algunas lentes reutilizables y elimina la necesidad de utilizar soluciones de mantenimiento para conservarlas entre usos.
Sin embargo, que una lente sea diaria no significa que sea automáticamente adecuada para todos los usuarios. La elección debe tener en cuenta la graduación, la superficie ocular, las horas de uso, el tipo de actividad y las características individuales de cada persona.
Si tienes antecedentes de alergia, sequedad ocular o problemas de tolerancia, consulta con un optometrista antes de elegir unas lentes nuevas.
Si cada vez que utilizas lentes de contacto aparecen síntomas como picor, enrojecimiento, lagrimeo o molestias, es recomendable no intentar solucionar el problema únicamente cambiando de marca por tu cuenta.
No todas las molestias relacionadas con las lentes de contacto deben considerarse una simple irritación.
Si aparece dolor ocular importante, enrojecimiento intenso, sensibilidad a la luz, secreción, inflamación o visión borrosa que no desaparece al retirar la lente, es importante dejar de utilizar las lentes y buscar valoración profesional.
Las personas que utilizan lentes de contacto deben prestar especial atención a cualquier síntoma ocular nuevo o intenso y evitar continuar con su uso mientras exista una molestia importante.
Una lentilla cómoda no debería producir dolor ni obligarte a soportar una irritación persistente. Si algo ha cambiado, merece la pena revisar qué está ocurriendo.
En nuestras ópticas de Figueres, Olot y Roses puedes recibir asesoramiento especializado sobre lentes de contacto, desde la elección inicial hasta la adaptación y el seguimiento.
Contamos con optometristas con experiencia en adaptación de lentes de contacto y podemos ayudarte a encontrar una opción adecuada según tus necesidades visuales y las características de tus ojos.
Si has tenido malas experiencias con las lentillas, notas que ya no las toleras como antes o simplemente quieres empezar a utilizarlas de forma adecuada, una valoración profesional puede ayudarte a encontrar la causa y las posibles alternativas.
Sí puede existir una reacción alérgica relacionada con las lentes de contacto o con alguno de los productos utilizados durante su mantenimiento. Sin embargo, muchas molestias que se describen como “alergia a las lentillas” pueden deberse a irritación, sequedad, depósitos o intolerancia.
Las causas pueden ser diversas: sequedad ocular, uso prolongado, acumulación de depósitos, problemas de higiene, una adaptación inadecuada, factores ambientales o sensibilidad a determinados componentes de las lentes o de las soluciones de mantenimiento.
Retira las lentes y deja de utilizarlas mientras persista el problema. Si el enrojecimiento es recurrente, intenso o aparece acompañado de dolor, secreción o alteraciones de la visión, consulta con un profesional de la salud visual.
En determinados casos pueden ser una alternativa porque no necesitan almacenarse ni limpiarse para volver a utilizarlas. Sin embargo, no existe una lente que sea la mejor para todas las personas. La elección debe realizarse después de valorar las características de cada usuario.
No. Si las lentes de contacto producen dolor, una irritación importante o alteraciones de la visión, es recomendable retirarlas y solicitar una valoración profesional antes de volver a utilizarlas.
Es posible que otro material, diseño o sistema de reemplazo resulte más adecuado, pero no conviene realizar el cambio únicamente por ensayo y error. Una revisión puede ayudar a determinar primero por qué se producen las molestias.
La alergia a las lentillas no es la única explicación cuando aparecen molestias al utilizar lentes de contacto. El enrojecimiento, el picor, la sequedad, la sensación de arenilla o la visión borrosa también pueden estar relacionados con irritación, depósitos, problemas de adaptación o intolerancia.
Por eso, si las lentillas han empezado a molestarte, lo más importante no es simplemente buscar otra marca, sino conocer la causa del problema y encontrar una solución adecuada para tus ojos.
En Opticalia Zaben te ayudamos a elegir y adaptar tus lentes de contacto, resolver tus dudas y encontrar la alternativa que mejor se adapte a tus necesidades visuales.
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