En nuestras ópticas en Olot, Roses y Figueres es muy habitual que una persona nos diga que ve bien de cerca, pero que le cuesta reconocer caras a distancia, leer una señal o enfocar la pizarra o la pantalla en reuniones. En la mayoría de estos casos estamos hablando de miopía, un problema visual muy común que afecta tanto a jóvenes como a adultos. Entender cómo se corrige la miopía hoy en día es fundamental para cuidar la salud visual y elegir la opción más adecuada en cada etapa de la vida.
Desde nuestra experiencia como ópticos-optometristas, sabemos que no existe una única solución válida para todo el mundo. Por eso, explicar bien las opciones disponibles y acompañar en la decisión es una parte clave de nuestro trabajo diario en Figueres, Roses y Olot.
La miopía es un defecto refractivo que hace que los objetos lejanos se vean borrosos, mientras que la visión de cerca suele mantenerse clara. En consulta lo explicamos de forma sencilla: la imagen se forma delante de la retina en lugar de hacerlo justo sobre ella.
En el día a día, la miopía puede manifestarse de muchas maneras. Algunas personas notan dificultad para conducir, otras para seguir una clase o reconocer señales en la calle. Cuando detectamos este caso en consulta, suele aparecer la sorpresa de comprobar hasta qué punto la vista estaba forzándose sin que el paciente fuera del todo consciente.
Desde nuestra experiencia, corregir la miopía no solo mejora la nitidez visual, sino también la comodidad, la seguridad y la calidad de vida.
PIDE TU CITA HOYHablar de cómo se corrige la miopía implica entender que existen varias alternativas, cada una con ventajas y limitaciones. En nuestra óptica siempre explicamos las opciones de forma clara, para que la persona pueda decidir con información real.
Las soluciones más habituales para corregir miopía son:
Cada una de estas alternativas responde a necesidades distintas. No es lo mismo un adolescente en edad escolar que un adulto con trabajo de oficina o una persona con una vida muy activa.
Las gafas graduadas siguen siendo una de las formas más habituales y seguras de corregir miopía. En consulta vemos a diario que muchas personas las eligen por comodidad, facilidad de uso y bajo mantenimiento.
Entre sus principales beneficios destacamos:
Cuando revisamos la vista de un paciente miope, solemos adaptar las gafas a su rutina. No es lo mismo alguien que pasa muchas horas frente al ordenador que quien necesita ver bien de lejos de forma puntual. Ajustar bien la graduación y el tipo de lente marca una gran diferencia en la adaptación.
Como limitación, algunas personas nos comentan que no se sienten cómodas con gafas para determinadas actividades. En estos casos valoramos otras alternativas.
Las lentes de contacto son una opción muy valorada por personas que buscan mayor libertad de movimiento o que no se adaptan bien a las gafas en determinadas situaciones. En nuestra experiencia, funcionan muy bien cuando se usan correctamente y con seguimiento profesional.
Algunas ventajas habituales de las lentillas son:
En consulta dedicamos tiempo a enseñar su uso y cuidado, ya que una mala manipulación puede generar molestias. Cuando detectamos este caso en consulta, solemos insistir en la importancia de las revisiones periódicas y del mantenimiento adecuado.
No todas las personas son candidatas ideales para lentes de contacto, por lo que la valoración individual es clave antes de decidir.
Muchas personas nos preguntan si existen alternativas para corregir miopía sin recurrir a cirugía. Desde nuestra experiencia, hay opciones ópticas que permiten gestionar la miopía de forma segura, especialmente en niños y jóvenes.
Estas opciones se valoran caso por caso y siempre dentro de un seguimiento profesional. No se trata de soluciones milagro, sino de estrategias visuales que pueden ayudar a mejorar el confort y el control de la progresión en determinados perfiles.
En estos casos solemos recomendar una revisión visual completa y un seguimiento regular para valorar la evolución y ajustar la corrección cuando sea necesario.
A lo largo de los años hemos visto errores que se repiten con bastante frecuencia. Uno de los más habituales es no usar la corrección cuando realmente se necesita. Muchas personas se quitan las gafas “porque se apañan”, forzando la vista sin darse cuenta.
Otros errores comunes son:
Cuando detectamos estas situaciones en consulta, solemos explicar que una corrección adecuada evita esfuerzo visual innecesario y mejora el rendimiento visual diario.

Elegir cómo corregir miopía no debería basarse solo en la graduación. En nuestra óptica damos mucha importancia a conocer a la persona y su contexto.
Durante la revisión visual tenemos en cuenta:
Cuando revisamos la vista de un paciente, explicamos las opciones con sus pros y contras reales. De este modo, la decisión se toma con expectativas ajustadas y mayor satisfacción a largo plazo.
La miopía puede cambiar con el tiempo, especialmente en edades jóvenes. Por eso, el seguimiento es una parte fundamental del cuidado visual.
Desde nuestra experiencia, solemos recomendar:
En nuestras ópticas de Figueres, Roses y Olot acompañamos a muchas personas durante años, adaptando su corrección visual a cada etapa. Este seguimiento permite mantener una buena salud visual y anticiparse a posibles cambios.
No siempre hay que esperar a ver muy mal para pedir cita. En nuestra práctica diaria recomendamos acudir a la óptica cuando aparecen señales como:
En estos casos solemos recomendar una revisión visual personalizada. Valorar cada situación en consulta permite orientar mejor y ofrecer soluciones adaptadas, sin prisas ni decisiones precipitadas.
La miopía es un problema visual muy común y, hoy en día, existen múltiples formas de corregirla de manera eficaz. Entender cómo se corrige la miopía y qué opción encaja mejor con cada persona es clave para cuidar la salud visual y el bienestar diario.
Desde nuestra experiencia como equipo de ópticos-optometristas, creemos que la mejor decisión es siempre la que se toma con información clara y una revisión de la vista adecuada. En estos casos solemos recomendar no improvisar y valorar cada situación de forma individual.
Si existen dudas, lo más adecuado es analizar cada caso en consulta y acompañar al paciente con cercanía y criterio profesional.
PIDE TU CITA HOY