Es uno de los trastornos oculares menos comprendidos por la sociedad, el astigmatismo es un defecto refractivo frecuente que provoca visión borrosa y distorsionada.
Las personas con este defecto ven cómo su agudeza visual disminuye a la hora ver objetos de cerca y de lejos. Esto es debido a que la córnea no presenta la misma curvatura en todas su zonas y en consecuencia hay un mal enfoque de los rayos de luz.
Este mal enfoque provoca diferentes focos de luz tanto por delante como por detrás de la retina y el cerebro recibe una imagen borrosa de los objetos que están lejos o cerca.
El astigmatismo ocupa tanto a nivel mundial como nacional el tercer puesto entre los problemas oculares más frecuentes, sólo por detrás de la miopia y la presbicia. Es importante aclarar que en la mayoría de los casos, el astigmatismo es hereditario.
Aun así, en consulta vemos que no siempre se queda “igual toda la vida”. Muchas personas nacen con astigmatismo pero sus síntomas tardan años en manifestarse, y otras notan cambios en la edad adulta. De hecho, el astigmatismo en la adultez puede aparecer de forma progresiva o incluso más repentina, generando dudas e incomodidad en quien lo padece.

En Opticalia Zaben (Figueres, Roses y Olot) vemos con frecuencia un patrón muy repetido: pacientes que llegan convencidos de que “ven bastante bien”, pero en realidad llevan tiempo forzando el sistema visual. Normalizan la borrosidad intermitente, el cansancio o el dolor de cabeza pensando que es estrés, pantallas o falta de descanso, cuando detrás hay un cambio en la curvatura corneal o una graduación mal compensada.
Algunos síntomas más comunes del astigmatismo son:
Además, hay señales que muchas personas no relacionan con este defecto refractivo y que en gabinete escuchamos cada semana:
Cuando un paciente nos comenta “veo raro, pero me he acostumbrado”, normalmente sabemos que es un buen momento para revisar la graduación y comprobar si existe un astigmatismo no diagnosticado o mal corregido.
HAZ CLIC Y PIDE CITALos defectos refractivos se manifiestan en diferentes grados, así, tenemos combinaciones de astigmatismo con miopía, hipermetropía y mixto.
En la práctica, el impacto del astigmatismo en la visión diaria varía según el grado y según si está asociado a miopía o hipermetropía. Por eso hay personas con poco astigmatismo que notan mucha fatiga visual (por ejemplo, con pantallas) y otras que toleran mejor la borrosidad durante un tiempo… hasta que la exigencia visual sube o el sistema deja de compensar.
Al abanico astigmático es la prueba específica que se utiliza para el diagnóstico. Los instrumentos y técnicas son las mismas que para los casos de miopía e hipermetropía.
Sólo mediante un examen visual se puede detectar este defecto refractivo y las pruebas ayudarán a determinar la nitidez con que un paciente puede ver una imagen.
Ahora bien: en una valoración clínica completa, el diagnóstico no se limita a “cuántas dioptrías hay”. Cuando queremos entender de verdad por qué un paciente ve borroso, se fatiga o nota visión fluctuante, ampliamos el estudio para ver la estabilidad corneal, cómo trabajan ambos ojos y si hay factores que estén alterando la medida.
En Opticalia Zaben, según el caso, solemos complementar con:
Este proceso permite distinguir entre un astigmatismo regular (habitual) y un astigmatismo irregular que puede requerir soluciones más especializadas o derivación oftalmológica.
HAZ CLIC Y PIDE CITA HOYUn punto importante: cuando el astigmatismo aparece o cambia en la edad adulta, nos interesa especialmente valorar causas posibles, porque no siempre es “simple” o “de toda la vida”.
Corregir o mejorar los defectos refractivos que el astigmatismo es posible, pero nunca llega a curarse del todo. Algunos de los tratamientos para el astigmatismo más utilizados son:
En la práctica diaria, estas opciones se concretan así:
Gafas graduadas
Son la opción más común y cómoda. Las lentes cilíndricas (y, en ocasiones, con diseños más avanzados) compensan la diferencia de potencia entre meridianos. En pacientes con visión nocturna molesta, deslumbramientos o pantallas, una buena elección de tratamientos antirreflejantes y materiales puede mejorar la comodidad.
Lentes de contacto tóricas
Son lentes diseñadas específicamente para el astigmatismo. Para que funcionen bien necesitan estabilidad: si la lente rota, la calidad visual cae. Por eso en consulta revisamos siempre la adaptación, la rotación, el centrado y la comodidad.
Existen diferentes tipos de lentes de contacto para astigmatismo:
Ortoqueratología (Orto-K)
Es un tratamiento con lentes nocturnas que moldean temporalmente la córnea mientras se duerme, permitiendo ver con más claridad durante el día sin gafas. Puede ser una opción en casos seleccionados, especialmente si hay miopía asociada y el astigmatismo es leve o moderado. Requiere estudio previo y seguimiento.
Cirugía refractiva
En algunos casos (y siempre bajo valoración oftalmológica), procedimientos como LASIK pueden corregir astigmatismo moderado o severo si el paciente cumple criterios médicos.
Derivación oftalmológica
Si observamos un astigmatismo irregular, asimétrico, progresivo sin causa clara o signos que hacen sospechar patologías como queratocono, derivamos para una valoración médica. La coordinación optometría–oftalmología es esencial cuando hay sospecha de alteración corneal.
El examen ocular completo realizado por un optometrista permitirá saber qué tratamiento se debe seguir según sea el caso. Para los niños siempre el más adecuado suele ser la prescripción de gafas graduadas.
Los controles periódicos de la vista de una persona con astigmatismo servirán para asegurar que las gafas siguen respondiendo de manera correcta a los defectos refractivos, por ello siempre recomendaremos acudir de manera frecuente a un optometrista.
Este defecto refractivo no se puede prevenir, sólo tratar, y los padres de familia deberán comenzar desde temprana edad con sus hijos a corregir el astigmatismo y evitar que con los años puedan haber más complicaciones.

El astigmatismo puede parecer un problema menor, pero cuando no se detecta a tiempo afecta a la calidad de vida, reduce la eficiencia visual y obliga al sistema a trabajar más de lo necesario. En nuestro día a día en Figueres, Roses y Olot vemos cómo una corrección adecuada cambia completamente la comodidad visual de una persona.
También es importante saber que el astigmatismo en la adultez puede desarrollarse o intensificarse por factores que conviene tener en cuenta:
En la visión diaria, los efectos más típicos incluyen:
A veces, el cerebro compensa durante años (adaptación), y por eso el problema progresa sin que la persona lo note claramente. Sin embargo, cuando el sistema deja de tolerar ese desenfoque aparecen síntomas más persistentes: cansancio ocular crónico, dificultad para concentrarse, baja productividad o inseguridad al conducir de noche.
Si notas borrosidad intermitente, dolores de cabeza, incertidumbre al conducir de noche o una lectura más lenta de lo habitual, conviene hacer un examen visual completo. Detectar y corregir a tiempo evita molestias y permite trabajar, estudiar o conducir con claridad y seguridad.
Si experimentas síntomas de forma regular, lo mejor es solicitar un examen visual completo con un optometrista de confianza, especialmente si:
Como optometristas, nuestra recomendación es sencilla: no esperes a que los síntomas sean evidentes. Una evaluación anual (y antes si hay molestias repetidas) es la mejor herramienta para mantener una visión estable, cómoda y saludable.
PÍDENOS CITA HOYPara cualquier duda sobre cómo tratar, corregir y darle seguimiento al astigmatismo no dudes en contactar con cualquiera de nuestras ópticas. Estas son nuestras ópticas: